Entrevista a Mónica Palomino Mateo asociación Arrabal

Durante el año 2023, Fundación Esplai dinamiza el Debate del Tercer Sector entorno al tema de la «Justicia Educativa y el Tercer Sector en el ámbito penitenciario». Hemos entrevistado a diferentes personas expertas que nos aportan su visión y propuestas sobre diferentes aspectos de la intervención en los centros penitenciarios. Reproducimos la entrevista a Mónica Palomino Mateo asociación Arrabal.

Licenciada en Pedagogía. Su trayectoria laboral ha estado vinculada principalmente al ám- bito del empleo. Comienza a trabajar en 2004 con colectivos en riesgo de exclusión, como técnica de inserción sociolaboral e intermediación con empresas, pasando a coordinar el área de empleo y posteriormente el área de acción social de la Asociación Arrabal. Empezó en la entidad en 2010 como directora de la empresa de inserción Aidei. En 2013 retoma la atención directa con familias en riesgo de exclusión social y programas de intervención sociolaboral con población reclusa. Desde el año 2018 lidera el área de personas privadas de libertad de la asociación.
  • Desde tu experiencia personal y profesional, y desde el trabajo que desarrolla tu organización en el medio penitenciario, ¿crees que es apropiado considerar la prisión como un espacio educativo? ¿Qué condiciones deben darse para que así sea?
Bajo mi punto de vista se podría considerar espacio educativo cualquier lugar o contexto donde se dan las condiciones para que se lleve a cabo el proceso de enseñanza-aprendizaje. Para considerar espacio educativo el medio en el que habita la población reclusa debe ofrecer oportunidades, tanto en el ámbito de la educación formal como en el de la informal, que adquieran conocimientos y desarrollen actitudes y competencias que les faciliten la gestión de su vida —a nivel personal y profesional— tanto en la sociedad como en el centro penitenciario. Pero aunque la prisión ofrece oportunidades, es importante tener en cuenta las limitaciones y desafíos que esta población encuentra al intentar acceder a las mismas, ya que tal y como está diseñado el funcionamiento del sistema penitenciario español, depende de muchos factores, tales como: el módulo en el que se resida; si se trata de una persona con un perfil primario o reincidente; el equipo técnico encargado del tratamiento del módulo; los y las profesionales de interior que trabajen en el mismo, entre otras. La mayor parte de las personas que cumplen condena considera que su paso por prisión tiene un único fin: el punitivo. No perciben la función reeducativa y de reinserción social que tiene el sistema penitenciario español, a pesar de ser uno de sus principales objetivos. Por lo que parece necesario replantearse adoptar un enfoque integral que combine la implementación de programas educativos y de capacitación en un contexto seguro y respetuoso. Lo que implicaría que todo el personal penitenciario debería estar formado en habilidades y competencias para garantizar que se respeten los derechos de las personas privadas de libertad y se promueva un contexto propicio para el aprendizaje y el crecimiento personal e intelectual, así como que fomente la rehabilitación y la reinserción social de la población reclusa.
  • Entendemos que, en el siglo XXI, en el tercer milenio, las prisiones deberían ser cada vez más espacios terapéuticos y educativos. ¿Cómo podemos avanzar en este sentido?, y ¿qué le falta a nuestro sistema penitenciario para conseguirlo?
El sistema penitenciario español ha avanzado en los últimos años en esa dirección, pero to- davía hay mucho por hacer para lograr este objetivo. Algunas de las mejoras que podrían ayudar a alcanzar esta meta son: incrementar los recursos y el personal, ofrecer programas de rehabilitación y formación, implementar medidas de reinserción social y mejorar las condiciones de vida en prisión.

Me parece especialmente relevante llevar a cabo los siguientes cambios de cara a conseguir que el sistema penitenciario español se convierta en un espacio terapéutico y educativo:

  1. Digitalizar sus programas y servicios; crear modelos propios de digitalización adaptados a las condiciones particulares de este Y primero de todo, luchar con programas adecuados contra la brecha digital en la población penitenciaria. Pero no se debe caer en el error de diseñar sin asegurarse que el diseño de estos programas va a ir acompañado de una dotación de recursos para poder implementarlos.
  2. Articular medidas encaminadas a favorecer una mayor y mejor relación de las familias con sus familiares privados de libertad, especialmente en el tiempo inmediatamente anterior a su puesta en El uso controlado de dispositivos digitales puede facilitar mucho esta tarea.

Esta medida requiere de un enfoque interdisciplinar, donde el personal de la prisión, las familias y las entidades colaboradoras trabajen juntas para mantener y mejorar la relación familiar, funda- mental para el bienestar emocional y psicológico de ambas partes. Se trata de facilitar y promover el retorno de la persona privada de libertad a la sociedad y un buen lugar donde empezar a trabajarlo es a partir de la familia, en tanto que su salida en libertad tendrá efectos en su relación con la unidad familiar y con la manera en como se generan las nuevas dinámicas de convivencia.

  1. Crear y apoyar redes y servicios postpenitenciarios de asistencia, acompañamiento y cui- dado (jurídico, psicológico, sociolaboral, ) para personas que cuando se reencuentran con la libertad no son capaces de gestionar su vida por sí solos. Como preparar la salida en libertad. Necesidad fundamental por cubrir, ya que cuando las personas privadas de libertad salen de prisión inician un proceso de reinserción para el cual, en muchas ocasiones, ni la persona ni la sociedad están preparadas. El paso por prisión puede originar un conjunto de consecuencias psicológicas que aumentan las dificultades para mantener relaciones sociales adecuadas y que, a su vez, se traduce en una mayor dificultad para interactuar dentro del entorno.

 

  • ¿Qué papel juegan en este cambio de perspectiva los y las profesionales que trabajan en el ámbito penitenciario?
Sin duda las y los profesionales que trabajan en el ámbito penitenciario juegan un papel principal en las intervenciones, que mejorarían sensiblemente si se les proporcionaran más y mejores recursos, y especialmente cuanto mejor formadas y capacitadas lleguen a estar. Creo que des- empeñarían un papel protagonista en este cambio de perspectiva, y podría ser positivo poner el foco en la importancia de que esos trabajos se desempeñen desde una responsabilidad social y una especial sensibilidad, si lo que lo que nos marcamos es el difícil reto de que el tiempo que las personas pasan privadas de libertad sea un tiempo de aprendizaje, donde se generen cambios de conductas delictivas y hábitos de convivencia positivos y pacíficos.
  • ¿Qué papel juegan en este cambio de perspectiva los y las profesionales que trabajan en el ámbito penitenciario?
El papel de los y las profesionales que trabajan en el ámbito penitenciario es crucial para poder determinar si se genera un espacio educativo o no en el entorno penitenciario, ya que más allá de favorecer el acceso a la educación formal y a la formación profesional y técnica —totalmente necesaria y a menudo en la que se centra principalmente la prisión— se obvia que el medio penitenciario en sí mismo es uno de los principales espacios generadores de aprendizaje, a través de la educación no formal. La forma en la que interactúan y se relacionan los agentes intervinientes condiciona directamente la adquisición del aprendizaje. Por ello es esencial que los y las profesionales que forman el ecosistema interno del centro penitenciario reciban formación continua y se les dote de herramientas para favorecer dicho aprendizaje y motivación de la población reclusa.

Igualmente, es importante tener en cuenta que la prisión puede ser un ambiente difícil para el aprendizaje y el desarrollo personal. Quienes trabajamos en centros penitenciarios vivenciamos en nuestro día a día situaciones que nada tienen que ver con el fomento de una cultura de respeto y apoyo. Encontramos profesionales con gran motivación y dedicación en su puesto de trabajo, que respetan y se hacen respetar, así como personal que tiene un gran desgaste profesional, desmotivación a la hora de desempeñar su puesto de trabajo, intolerancia con las personas privadas de libertad, lo cual no ayuda a crear espacios educativos.

  • ¿Cuál es tu valoración del tratamiento que hacen los medios de comunicación de los temas mediáticos? ¿Qué ideas puedes aportar para hacer llegar a la opinión pública las iniciativas, los proyectos y las historias de vida tan inspiradoras a las que llegamos desde nuestras organizaciones?
El tratamiento que los medios de comunicación hacen de los sucesos mediáticos y de la información relacionada con la población reclusa puede variar, pero a menudo se centran en la violencia y tienden a enfocarse en historias sensacionalistas y en la parte más negativa de la vida de la población reclusa.

Los medios de comunicación tienen un papel importante en la formación de la opinión pública, pudiendo influir en la forma en que la sociedad percibe a las personas que se encuentran en prisión. De este modo, se puede caer fácilmente en estereotipos y prejuicios que estigmatizan a estas personas. Si a esta realidad sumamos que el diseño del Plan de Comunicación de Institucio- nes Penitenciarias solo contempla el fomento de su imagen institucional y desde la misma no se equilibra la información que difunden los medios, puede dar lugar a una percepción distorsionada y negativa de las personas que están en prisión.

Para aportar una imagen más precisa y completa de la población reclusa a la opinión pública, es fundamental hacerles llegar las iniciativas, proyectos, historias de vida y casos de éxito que se dan en el entorno penitenciario. Algunas opciones podrían ser:

  • Sensibilización de la sociedad: este puede ser uno de nuestros retos, del Tercer Sector, visibilizar la problemática y desafíos que enfrentan las personas privadas de libertad y sus familias en su día a día.
  • Redes sociales: son una herramienta poderosa para llegar a la opinión pública.
  • Medios de comunicación: mostrando historias y noticias desde un punto de vista
  • Web dedicada al entorno penitenciario: y utilizarla para compartir noticias, historias de vida y proyectos que se desarrollan en este ámbito.
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